islamcal.bcn 2 de diciembre de 2025
La resolución dictada por el Juzgado Central de Instrucción nº 6, que acuerda el sobreseimiento provisional y archivo de la investigación por presunta financiación del terrorismo que afectaba a dirigentes de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) y a responsables de la Mezquita Abu Bakr de Madrid, ha supuesto un punto de inflexión para la comunidad musulmana en España. Tras años de sospechas, señalamientos públicos y profunda inquietud social, la justicia concluye que no existe base suficiente para afirmar que los donativos humanitarios enviados a Siria tuvieran finalidad terrorista.
Una investigación larga que marcó a la comunidad
La causa, abierta en 2019, involucró no solo a imanes y responsables de mezquitas, sino también a figuras de referencia dentro de UCIDE, incluida su presidencia. Para muchas comunidades islámicas, el proceso supuso una etapa de incertidumbre, alimentando el temor a que la acción humanitaria y las prácticas de solidaridad habituales en contextos de conflicto fueran interpretadas como conductas delictivas.
La investigación analizó años de donaciones destinadas a huérfanos y viudas sirias, el contenido de dispositivos electrónicos, mensajes internos y la actividad de comunidades islámicas de diversas ciudades. En total, nueve personas quedaron bajo sospecha, lo que generó un efecto social significativo en el tejido religioso islámico.
El archivo judicial aclara: no hubo intención de financiar terrorismo
El auto del juez Antonio Piña es contundente: aunque se confirma que existieron campañas de recaudación, no se ha probado que los responsables conocieran un destino terrorista de los fondos, y la compleja realidad del conflicto sirio impide sostener conclusiones incriminatorias. Además, la resolución reconoce que la situación de necesidad humanitaria en Siria es “incontestable” y que existen múltiples movimientos opositores al régimen sirio que no están catalogados como terroristas.
El juez también integra en su decisión el dictamen del Ministerio Fiscal, que pidió el archivo ante la falta de prueba inequívoca para formular acusación.
Un mensaje de confianza en la justicia española
El cierre de la causa ha sido recibido por amplios sectores de la comunidad musulmana como una señal de equilibrio y rigor por parte del sistema judicial español. Muchos líderes islámicos interpretan esta resolución como una reafirmación del principio de presunción de inocencia y de la capacidad de los tribunales para discernir entre la actividad solidaria legítima y la instrumentalización del concepto de terrorismo.
El hecho de que tanto el presidente de UCIDE como referentes de mezquitas fuesen investigados impactó profundamente a las bases comunitarias. Para muchos fieles, el archivo y la devolución de los efectos incautados simbolizan el restablecimiento de la normalidad y ofrecen una oportunidad para reconstruir la confianza mutua entre instituciones públicas y comunidades religiosas.
Una etapa que se cierra, con mirada hacia adelante
Aunque el sobreseimiento es provisional, la resolución judicial establece con claridad que no hay indicios suficientes para atribuir a los investigados intención o participación en actividades de financiación del terrorismo. En términos sociales, esto marca el final de un periodo de sospecha que afectó al clima de convivencia y al trabajo cotidiano de numerosas comunidades islámicas en España.
Líderes musulmanes consultados destacan que la decisión de la Audiencia Nacional refuerza la percepción de que el Estado de Derecho funciona y de que los ciudadanos, independientemente de su religión u origen, pueden confiar en los mecanismos institucionales cuando se enfrentan a acusaciones graves.
Con el archivo de esta causa, la comunidad musulmana se orienta ahora a retomar su actividad habitual y a seguir fortaleciendo su papel en la vida social española, desde la transparencia, el diálogo y la confianza renovada en la justicia.











